escucha

Solo un poco escuchame.

Soy diestro, en mi mano derecha sostengo una antorcha de luz que me ha servido para iluminar el camino desolado que cada día brilla más y más y logra esclarecer la vereda sinuosa. En una bolsa encontre otra antorcha que quemaba la bolsa y decide llevarla con mi mano izquierda, era increible ver la iluminación tan diferente de cada una, pero la mano izquierda se canso, digo no estoy acostumbrado a llevar cargado dos antorchas y pues mi brazo izquierdo se canso mas rapido.

Al ver que la luz era diferente, pense que me podría servir en un tiempo futuro, por lo tanto, decidi guardarla en la bolsa. Unos días camine por una senda llena de espinas que fue por donde me guio mi antorcha, durante ese caminar de raspaduras la bolsa donde llevaba la otra antorcha se rasgo, no se como diablos no se cayo, la lluvia que azotaba el trayecto la fue apagando poco a poco. De lo sucedido no me di cuenta hasta que mi guia (antorcha) me dijo que habiamos llegado a la fuente de felicidad donde hace mucho tiempo no me encontraba.

escuchado!

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