Enzima

Soy la enzima de la felicidad
penetrando en los rincones de las cenizas
atizando lo que esta por morir.

El miedo siempre es la mejor razón para existir.

Se ve apagado y tiendes a calentar
no hay que esforzarse por la continuidad
porque en esas fauces ya estas.

Sopla lentamente y de vez en cuando,
el fuego permanecerá encendido,
y si tienes problemas,
invócame, cántame, ruégame para que llegue y te levante.

Al final ahí te encontrare
reviviendo una llama que no me pertenece
pero mi obligación ezimismática de la felicidad es un risa que se llevar.

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